criadanegrita
Desde que la contraté hace un tiempo, ha sabido ganarse mi aprecio. La chica que viene a limpiar en mi casa es na negrita muy servicial y trabajadora, que siempre hace todas sus tareas con una sonrisa y con la que he cogido mucha confianza.  Tanta, que el otro día me encontré que se había traído su consolador a mi casa para lavarlo, porque me dijo que en la suya habían cortado el agua.

A mi me extrañó que con esas tetas tuviera que autocomplacerse y no hubiese un nabo dispuesto para aliviar su picazón, así que gustosamente le ofrecí el mío. La verdad, ya tenía ganas desde hace tiempo de probar ese chochito, y por suerte, ella se mostró tan complaciente como de costumbre.

(1821)